Marcos es un señor con bigote espeso y camisa a cuadritos. Es un buen tipo. Su
único problema es que a la mañana mientras toma café con leche y come
medialunas de manteca, enciende esa caja ruidosa y brillante que le cuenta lo
que esta pasando afuera de su departamento. Marcos necesita que le digan la
temperatura actual exacta en grados Celsius, porque ni hablar de abrir la
ventana para decidir que ponerse utilizando el sentido común, no señor. Él
es un tipo al que no le gusta salir a la calle desinformado; Esta al tanto de
los resultados del futbol y la economía nacional. Por supuesto, también sabe
que avenidas evitar al ir a trabajar y que líneas de subtes se encuentran fuera
de servicio ¡Que locura seria tener que preguntarle a un transeùnte o a un
diariero!
Marcos ignora que hoy, por ejemplo, es el cumpleaños de Mariana. Una chica
de la oficina que siempre les lleva galletitas y les ceba mate a todos. Pero
ojo, eso si: conoce hasta el mas mínimo detalle del triangulo amoroso que se
genero en el reality de turno entre Romina y Diego.
¿Hace cuanto que no saca a Pancho, su perro, de paseo? Claro, es imposible
salir con esto de la inseguridad. Es mejor y más conveniente ir de casa a la
oficina y de la oficina a casa. Total, él ya conoce el barrio, la plaza, el almacén
de Lili y el bar a la vuelta de la casa de Juan. ¿Para que arriesgarse a que le
roben estando en lugares que ya conoce por el simple hecho de estar?
Paulita, su novia, ya esta cansada de ir los miércoles al cine para
"cuidar el bolsillo" y que no la deje comer dulce de leche con
cucharita porque hay que estar "fit" para el verano.
Marcos debería escuchar menos a la caja ruidosa, pareciera que esas
personitas detrás de la pantalla luminosa están viviendo su vida y decidiendo
por él.