lunes, 11 de mayo de 2015

(des)INFORMADO

Marcos es un señor con bigote espeso y camisa a cuadritos. Es un buen tipo. Su único problema es que a la mañana mientras toma café con leche y come medialunas de manteca, enciende esa caja ruidosa y brillante que le cuenta lo que esta pasando afuera de su departamento. Marcos necesita que le digan la temperatura actual exacta en grados Celsius, porque ni hablar de abrir la ventana para decidir que ponerse utilizando el sentido común, no señor. Él  es un tipo al que no le gusta salir a la calle desinformado; Esta al tanto de los resultados del futbol y la economía nacional. Por supuesto, también sabe que avenidas evitar al ir a trabajar y que líneas de subtes se encuentran fuera de servicio ¡Que locura seria tener que preguntarle a un transeùnte o a un diariero!

Marcos ignora que hoy, por ejemplo, es el cumpleaños de Mariana. Una chica de la oficina que siempre les lleva galletitas y les ceba mate a todos. Pero ojo, eso si: conoce hasta el mas mínimo detalle del triangulo amoroso que se genero en el reality de turno entre Romina y Diego.

¿Hace cuanto que no saca a Pancho, su perro, de paseo? Claro, es imposible salir con esto de la inseguridad. Es mejor y más conveniente ir de casa a la oficina y de la oficina a casa. Total, él ya conoce el barrio, la plaza, el almacén de Lili y el bar a la vuelta de la casa de Juan. ¿Para que arriesgarse a que le roben estando en lugares que ya conoce por el simple hecho de estar?

Paulita, su novia, ya esta cansada de ir los miércoles al cine para "cuidar el bolsillo" y que no la deje comer dulce de leche con cucharita porque hay que estar "fit" para el verano.

Marcos debería escuchar menos a la caja ruidosa, pareciera que esas personitas detrás de la pantalla luminosa están viviendo su vida y decidiendo por él.

jueves, 9 de abril de 2015

Tengo yo un vació

No tengo ya metáforas sobre el café, ni complejos versos sobre el amor. Sólo tengo un vacío que me anula sentimientos. Búsqueda eterna e inútil. ¿De que me sirve el universo entero? si no se con que llenar este hueco que honda profundamente en mi. Y si alguien me ofreciera un trozo de tela, para envolver este silencio seco y me ayudara a colorear mis rincones helados... No, no lo sé. No lo sabría aunque me lo escribieran en la frente. Es un vacío que hiela, y no se con que llenar. No se si será falta de una persona o falta de un lugar. Lo cierto es que parece ser falta de todo, y aunque no estoy segura, creo que este vacío crece con el tiempo o que siempre estuvo ahí durmiendo y quizás también sólo soy yo que tomó conciencia de el, o es el adueñándose de mi.
Tengo un vacío que se escapa en un suspiro disfrazado de bostezo, que se adueña de mi ser a las tres de la mañana y desecha y trasnochada me abandona cerca de las seis

martes, 10 de junio de 2014

Escapa A Mi Control

Las palabras chocan contra mi pecho antes de poderlo notar, y sin poderlo evitar, me hacen temblar casi imperceptiblemente la caja torácica y me nublan los ojos. Es entonces cuando, inevitablemente, mis ojos se humedecen y me veo obligada a decirme a mi misma "No seas idiota, no le demuestres que te ha herido. ¡Demonios, no te atrevas a llorar!" Pero no hay nada que pueda hacer: mi estómago se cierra, mi corazón se aprieta, mis pulmones no deciden si expandirse o contraerse y terminar de ahogarme, mi cabeza se vacía. Mientras permanezco ahí, de pie frente a algún o alguna imbécil, fracaso patéticamente en mi intento de controlar lo que siento. Y ya no hay palabras bonitas o agresivas, ni comprensivas, ni intelectuales, sólo la desesperación que me invade y el torbellino de emociones que se abre paso a zancadas por mi ser.
Cuando todo termina el escenario suele ser siempre el mismo: me encuentro sola, evaluando las condiciones en las que quedó este campo de batalla que es mi cuerpo.